Una curva en su camino_edited.jpg

APRENDIZAJE DE LA CREACION UN DOMINGO

Rafael Lamata. 2003.

Tú podías creer que porque yo escriba esto tengo unas claves para seguir creciendo todos los días, organizar desayunos de colores, viajar al trabajo por itinerarios nuevos y aumentar mi almacén de creatividad, de manera que cada vez necesite armarios y estanterías más grandes para guardar lo aprendido...
De ninguna manera, querido/a lector/a. Yo, de momento, vivo un día más cada día, y punto
Me pongo a escribir este artículo con las manos vacías. Por dos motivos: para poder teclear mejor y porque parto de cero. Hace unos minutos estaba hablando por teléfono y ahora intento centrarme en esta cuestión sin saber adónde voy a ir a parar.
¿Cómo aportar algo acerca del aprendizaje de la creación sin saber realmente?
Podría hablar de algunos sabios sobre los que he leído algún comentario... tendré que buscar las citas.
Podría hablar de los niños y las niñas y de cómo desaprenden su vitalidad original para tranquilidad de las familias y vecinos...
Tendría que recordar algún buen texto de pedagogía.
En ningún caso me plantearé hablar de las instituciones para aprender a crear oficialmente.
Mira: lo bueno es que lo que yo sepa, a estas alturas con el librito impreso en tus manos, ya no tiene remedio. Tampoco creo que tenga mucha importancia. Incluso, si me apuras, algunos japoneses mantienen que no hay nada como el vacío interior para poder aprender algo nuevo...
Así que, vamos a lo importante, vamos a ir pensando juntos:

1. El caso es que dentro de mis mecanismos recurrentes, que son casi todos los que hacen que sea quien soy, está el de partir, en general, justamente de mi realidad. No porque pretenda ser un modelo ni mucho menos, sino porque creo que es lo más honesto que puedo hacer,

Y, fíjate aquí aparece una palabra vieja que podemos colocar al comienzo de lo que se puede decir acerca del aprendizaje y de la creatividad: honestidad. Difícil palabra para todos.
¿Qué quiero decir con esto?
Ser honesto con uno mismo.
Ser honesto en la búsqueda de lo que significa ser uno mismo.
No engañarse.
Lo creativo se entiende muchas veces como un decorado, la sección de complementos y guirnaldas; caretas y chistes. Otras veces, y no es mejor que lo anterior, se entiende como la pose de artista, corte de pelo de artista, ropa de artista y cosas del creativo...

Pero también al hablar de creatividad se puede decir: No engañarse a uno mismo: Individuo que se despierta por la mañana y tiene que encontrar sentido al hecho de levantarse de la cama.

Eso es todo, amigos. La creatividad no es más que una forma de llamar a cierta libertad en los recorridos de las neuronas. Uno igual que todo perro de vecino. Así empezamos: Levantarse una mañana de domingo con la honestidad a flor de piel. Honestidad. bonita palabra. Podemos desarrollar mejor que el aprendizaje de la creatividad, el aprendizaje de la honestidad.

¿Dónde se aprende honestidad? Difícil cuestión. ¿Cómo se aprende? Limando los prejuicios, los miedos, y las falsas creencias que con frecuencia sostienen nuestra vida. Ahí es nada. Tarea para hormigas decididas. Poner los pies en la tierra.

Fíjate que tú siempre has pensado que el creativo es el que está "colgao"; pues no, parece ser que para entrar en el aprendizaje de esto, tienes que poner los pies en la tierra
Pero no se trata de "poner los pies en la tierra" como dicen los banqueros a sus hijos contestatarios. Piensa mejor en poner lo, pies en la tierra como cuando das un paseo por el campo, o como cuando sientes que estás viviendo lo que estás viviendo, Sencillamente,

Limar los prejuicios y los miedos:
La campaña contra el miedo.

Otra dificultad gorda. El caso es que nuestro sistema de vida genera un montón de impedimentos contra la creatividad: El miedo a lo diferente de los demás, el miedo a cambiar, el miedo a ser diferente de los demás, el miedo a comunicarse, el miedo a afrontar lo que tenemos delante de las narices, el miedo a buscar, el miedo a arriesgarse, el miedo a aguantarse a uno mismo.

¿Cómo se aprende a no tener miedo?

Me gustaría mucho saberlo. Me gustaría que en toda la mecánica psicológica que me compone pudiera detectar todas las estupideces por miedo que configuran mi comportamiento.

En un librito que leí decía que "la respuesta es muy sencilla. No se debe correr. Uno debe desafiar a su miedo, y pese a él, debe dar el siguiente paso de su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente. Debe estar lleno de miedo, pero no debe detenerse. ¡Esa es la regla! Y llega un momento en que su primer enemigo se retira. El hombre empieza a estar seguro de sí. Su propósito se fortalece. Aprender ya no es una tarea aterradora, Cuando llega ese momento gozoso, el hombre puede decir sin duda que ha vencido a su primer enemigo natural."

Primera tarea de aprendizaje: Para ser creativo hay que ser honesto con uno mismo; para ser honesto con uno mismo hay que luchar contra el miedo.

Tarea de toda la vida.

Ejercicio contra el miedo:
Te levantas de la cama.
Te miras al espejo (aguantas unos segundos).
Sonríes.
Coges una hoja de papel y haces un mapa de todas las sonrisas y risas del último mes.
Te vuelves a mirar al espejo.
Pones cara de sentirte seguro contigo mismo.
Coges una hoja de papel y haces un mapa de todas aquellas cosas, actos, que te hacen sentirte seguro de lo que haces.
Te vas a preparar el café.
Con el fuego del hornillo quemas el segundo mapa, pensando un poco en lo que significa.
Si te surge una sonrisa sincera, bájate a la calle con el primer mapa bajo el brazo.
Si no te surge una sonrisa, repite el experimento la semana que viene.

Ejercicios para aprender a ser honesto con uno mismo:
No decirse mentiras.
Reconocer que las mentiras repetidas mucho tiempo se endurecen como si fueran verdades, pero la vida circula mal por ellas.
Dudar del éxito y del fracaso.
Atender la continuidad de las cosas.
Callarse de vez en cuando.

2. Desde esta situación de trabajo afrontamos el siguiente paso. Salgo a la calle intentando ser honesto conmigo mismo en este día que comienza. Bien. ¿Qué pasa? ¿Qué ves? ¿En que dirección hay que moverse? Tengo los pies en la tierra, más bien en el asfalto, intento ser honesto... ¿y que pasa?

Te había advertido que voy pensando esto sobre la marcha así que dame un poco de tiempo mientras se me ocurre algo, (Un poco de música, o sonido de ciudad, o... efectos especiales, un momento. ..)

¡Ahí estamos! Ese es el tema siguiente:

El tiempo
Bien. La duración.
Necesito, y necesitamos, tiempo.
Respira tranquilamente porque no vamos a pensar nada en los próximos renglones.
Vamos a darnos tiempo.
A fin de cuentas, es domingo.
Cuesta darse tiempo, ¿eh?
Con esto que nos han vendido de que el tiempo es oro, no nos damos tiempo ni a nosotros mismos.
Mal, mal. Hay que darse tiempo.
Después de este tiempo, tú dirás que para qué queremos el tiempo.
Que qué hacemos con él.
Bueno, no te pongas así.
Yo creo que está bien darse cuenta que tienes tiempo.
Eso es todo. No puedes ir tan deprisa a aprender a ser creativo, ¡ala!, A diseñar revistas de moda. No, no. Tranquilo, paisa, no prisa.
Aguanta el tirón del tiempo. Otra tarea para toda la vida (obviamente).
Bien. Ahora miramos las cosas con tiempo. (Que las cosas también tienen su tiempo).
Con detenimiento.
Los hindúes dicen que te des tiempo respirando lo que ves.
Eso me lo acabo de inventar, pero suena a hindú.
Lo que está claro es que las cosas cambian si las miras con tiempo. Podríamos decir que igual que quieres ser honesto contigo mismo, ahora vamos a ser honestos con lo que nos rodea. Vamos a tener respeto.
Menuda palabra vieja: Respeto.
Mis amigos macarras dirán: “Pero tío, cómo que pa cer movidas guais ai ke tener reshpetto,  tío, tás colgao''.

Bien. Explicaré esta idea.
Respetar. Viene de res y de petar. ¿Vale? El asunto es que no puedes ir por ahí como una vaca tirándote pedos. No. El asunto es más serio. Hay que tener consideración por lo que nos rodea, aunque, con frecuencia, lo que nos rodea no tenga consideración con nosotros.
Empezar por ver tranquilamente las cosas como son.
Eso significa tener respeto por las cosas. Claro está que, ¿quién sabe realmente cómo son las cosas?...
No nos vamos a meter en “política", pero, nos valdrá con decir que el saber cómo son las cosas realmente, también es tarea de toda la vida.
(Solucionao el fregao)
Respetar la realidad es algo difícil y que requiere correcciones continuas, y eliminar a bastantes periodistas.
Es curioso que, en un primer momento, lo creativo pueda ser, sencillamente, ver las cosas como son. Es más, hay mucho proceso creativo que profundiza en ver las cosas como son. Ya que la forma en que se presentan las cosas en la tele, periódicos, historia, construye mundos que tienen que ver poco con la realidad, algunos planteamientos creativos desarrollan la difícil tarea de afrontar la realidad, de limpiar todos los filtros y deformaciones a los que estamos sometidos.

En "el ver las cosas como son" también interfiere tu propio coco, tu palabreo interior, tus prioridades a la hora de ver las cosas, tus costumbres, etc.
Recuperar planteamientos creativos supone cuestionarte tus esquemas, revisar tus cuadros de valores, revisar la coherencia. etc.
Todo lo preconcebido que condiciona el que cuando "ves las cosas", lo que más haces es identificar y recordar lo que ya habías visto antes.
Parece que una tipa o un tipo listo, con conocimiento, es quien menos se sorprende, quien no se asombra, porque tiene un cajon¬cito listo para todo lo que ve. He dicho cajoncito. Su molde con el que identificar.

Ejercicios para aprender a ver lo que hay delante de nuestras narices:
Mira.
Levanta la vista del libro.
Venga.
No sigas leyendo.
¿Has levantado la vista?
Mira alrededor.
Ahora, si te apetece, yo te sugiero que cierres los ojos, respira un poco sin dormirte, e intenta reconstruir lo que has visto.

Este ejercicio lo haces en la calle, como cuando vas a una ciudad que no conoces.
Observa, cada día, las mismas cosas que ves cada día.
Cada día intenta escribir una cosa diferente sobre lo mismo que ves cada día.
Una cosa tuya. (Trabajo de un mes de duración.)

Ejercicio 2: Afronta lo que tienes delante de las narices al menos una hora al día.
Ejercicios para aprender a darnos tiempo:
Ahora te sientas cerca de un árbol.
Observa el árbol durante 30 minutos.
En ese tiempo, analiza qué es lo que crece (¿tú o el árbol?). 

Andar muy muy muy despacio por la calle.
Desde Callao a Cibeles (que es cuesta abajo).
Tardar, al menos, una hora, sin detenerse.
Apuntar, al llegar a Cibeles, las impresiones del viaje.

Estar con las personas un poco más del tiempo necesario. 
(Especialmente con las que nos resultan agradables).
Valorar el disfrute del paso del tiempo sin más, sin hacer nada. 
(No más de 15 horas seguidas, al principio.)

3. Bueno, seguimos.
En este paseo de domingo vamos a ir a sentarnos al banquito de una plaza: Vamos a pensar. Sí. Parece increíble. Suenan las campanas. Truenos y relámpagos, Vamos a dedicar un poco de tiempo a pensar. No es ciencia ficción. Se oyen los chasquidos de las neuronas Los ojos vibran imperceptiblemente, la máquina intenta ponerse en funcionamiento
Bien, aparte del humo que sale por la orejas, ¿qué pasa ahí adentro?¿Qué trata de hacer esto de la creatividad? Tú ya lo sabes.
No dices nada porque estás leyendo, pero esto tú ya te lo sabes. Claro, hombre mujer, esto es el rollo de que las ideas van por unos caminitos y ser creativo es cambiar de caminito o inventar uno nuevo. Pues claro. Normal, Vale.
0 sea: ¿cuál es la manera de tratar la información que hemos percibido? Qué hacemos con la información, las imágenes, las impresiones dentro del coco, cómo las ponemos, que si para arriba que si para abajo, que si las relacionamos con esto y aquello, que si las relacionamos con el pasado, con el futuro...
 

Pues mira, el tema es que todo esto solemos hacerlo siempre de la misma manera. Somos así de cenutrios. Nos hacemos con un sistema, y hala a tirar millas. ¡Siempre pensamos igual!

Hay un genio de esos que dice que no sólo nos repetimos, sino que el repetirnos condiciona, limita nuestra capacidad de aprendizaje y nuestra capacidad de buscar respuestas adecuadas a los problemas que se nos presentan. ¿Que a tí no se te presentan problemas? Pues te presentamos unos cuantos en seguida, que hay gente a la que le sobran y requete sobran,

Pero el asunto es éste: aplicar fórmulas diferentes al tratamiento de la información, a la resolución de conflictos, a la elaboración mental. Ya sé que esto de pensar sobre e cómo pienso es algo difícil, pero si te has puesto a leer esto es porque te interesa lo de la creatividad, así que no te quedan más narices: Apoya la frente en la mano y tómate otro tiempo.

¿Cómo reaccionas ante las cosas?¿Cómo respondes a las cosas? ¿Eres capaz de aprender acerca de cómo piensas? Digo más: ¿eres capaz de cambiar tu forma de pensar? Bien. Estas preguntas engrosan el catálogo de cuestiones para toda la vida, que estamos conociendo en esta mañanita de domingo. Prejuicios, miedos, falta de honestidad, también se aplican a la elaboración mental pura y dura,

Además eso de la elaboración mental y lo de la percepción, y lo del tiempo, y lo de la honestidad, y lo del miedo, no son títulos separados. Somos un atajo de carne embutida en un saco de piel, y todo va junto. La sangre, el corazón, lo tiñe todo por dentro. Pero hablamos por panes para entendernos. Bien.

Ejercicios para aprender a cambiar la forma de pensar:
Lees esta frase.
Lees la frase “lees esta frase".
Déjala en tu cabeza. Aislada.
Que resuene, ¿Qué ideas se acercan lentamente?
¿Qué juicios empieza a cavilar tu mente?
¿Qué insultos empiezas a construir contra mí?
¿Qué te pasa ahí, parado con la frase "lees esta frase" en medio de tu cabeza?

Bien. Toda esta serie de análisis que han aparecido trata de señalarlos.
Después de que pasen unas horas, cuando vayas al water, recuerda esta frase. Quédate con cualquier otra frase de ese momento y observa cómo la tratas.
¿Le aplicas las mismas cuestiones, las mismas pegas, las mismas gracias?, ¿te aparecen las mismas preocupaciones que te hacen salir de esa reflexión?
Bien, hemos descubierto que eres el /la mismo /a,
Gran hallazgo,
¿Quieres avanzar?

Otro ejercicio:
Una hora de cada semana, dedícala a buscar cosas normales, que no salgan en anuncios, y que tú nunca hayas imaginado.
Un día de cada mes, dedícalo a comportarte de manera opuesta a como eres.
Un mes de cada año, dedícalo a preguntarle a personas con las que no tienes mucha confianza: "¿me puedes contar tus sueños de anoche?
(Al cabo de tres años, aplica tus descubrimientos la información recogida, en el desarrollo de un proyecto que firmarás con un seudónimo).

Otro ejercicio:
Habla con las personas, aunque no piensen igual que tú, y trata de entender lo que dicen (De verdad, ¿eh?)

Otro ejercicio:
Durante cinco segundos, piensa que el mantener tu identidad, o el miedo a perder tu identidad, no está en mantener rígidamente un discurso.
Que por ser capaz de entender diferentes discursos, uno no pierde el norte.
La identidad, la coherencia, está en lo que vives.
El pensamiento es un instrumento para vivir; no a la inversa.
El ser más flexible en tu capacidad de pensar y entender las cosas no afecta "tus principios ideológicos", sino tu "disciplina de partido", que es otra cosa.
Vale, ya han pasado los cinco segundos. (¿De qué estaría yo hablando? Disculpen la divergencia).

4. Seguimos. Estamos sentados en el banquito de la plaza. Después de estas últimas profundas reflexiones, decides acercarte a coger unas hojas caídas en el suelo de la plaza.
Bien. ¿Qué haces?
Las ves, las coges, las sientes, las piensas, las comes... No, no, vale. Si quieres las pruebas un poquito, pero no te las comas.
¿Qué puedes hacer con un par de hojas caídas?.
Unas gafas, un cuenco, dos baberos, unos pendientes, un tanga, un sandwich, dos tapones para los oídos, un techo de una casita, una pequeña tienda de campaña, una lengua de elefante, limpiarte diversas zonas, barrer el parque, escribir un poema en cada una, regalárselas a tu amor, limpiarte los intersticios de los dientes, verlas caer de nuevo, ponértelas como galones, hacerte un sombrerito, hacerlas polvo, hacerlas tiritas, hacerlas bolitas para jugar al fútbol con los dedos, limpiarte las uñas (que falta te hace, guarro/a), plantar la hoja como un arbolito, sentarse sobre las dos hojas porque el banco está sucio, envolver cosas con las hojas, envolverse el dedo índice, y en última instancia, comerte las hojas.
Esto es hacer.
Normalmente hacemos estas cosas o cosas similares a ellas.
La pregunta que corresponde a este momento, antes de que llegue la policía municipal para encerrarte por comer hojas en el parque, es ¿cómo hacemos?
Cabe decir que esta pregunta como mejor se responde es haciendo.
Pero podernos suponer que estamos pensando mientras hacemos, lo cual requiere gran habilidad y entrenamiento, y sé que las primeras veces no te saldrá, pero con un poco de práctica...

¿Cómo tratamos a las cosas?
También tenemos mecanismos de respuesta, de acción, repetitivos. Pero vamos a suponer que se trata de hacer algo que no Iras hecho nunca, como es el coger dos hojas en el parque después de haberlo leído en un libro.
Bueno sobre este punto puedo decir dos cosas (habéis tenido suerte):
Se puede hacer de forma Premeditada o hacer meditando.
Está claro que también se puede hacer de forma tonta, mecánica o de mala manera, pero creo que para el asunto de la creatividad podemos considerar las dos posibilidades anteriores.

Cuando hacemos cualquier cosa con una hoja de un árbol, podríamos haberlo decidido en casa: "He soñado con hacerme un puente de hojas secas de árbol. Voy a recoger hojas" . 0 puedo coger una hoja y darme tiempo para saber qué puedo hacer expresar, entender, con ella. El famoso diálogo con las cosas.
Me doy cuenta que con tanto rollo podéis pensar que lo de hacer en creatividad, es hacer chorradas... No, esto es un ejemplo. Igual podíamos estar hablando de cómo se organizan las asociaciones del barrio, cómo enfocamos el presupuesto de la empresa, como nos buscamos la vida para encontrar trabajo o cómo nos planteamos cambiar el sistema educativo.
En cuanto al proceso interior que estamos describiendo es exactamente igual. Lo que pasa es que estamos en domingo y estamos haciendo cosas de domingo.
El caso es que uno puede aprender haciendo. Probablemente sea la única o la mejor forma de aprender.

Pero el problema del hacer no solo es un problema de decisión. Tu puedes hacer o no hacer; pero ¿Cuál es la calidad del hacer o del no hacer?

Cuando intentamos respondernos a esta pregunta, solemos utilizar otra palabrita importante: la actitud.

Famosa palabrita que nos saca de bastantes aprietos... "no hombre, esto es cuestión de actitud" ,”aquí lo que se trabajan son actitudes básicas", etc. Actitud abierta, actitud cerrada, problemas actitudinales, el caso es que encontramos algo, por debajo de la agitación de nuestras acciones y del barullo de nuestros discursos, que define lo que somos y que califica lo que vivimos.
Talante, predisposición, manera, estilo, forma de actuar fondo, tu forma de pensar...
Lo que te ronda la cabeza mientras haces. Lo que te hace valorar lo que haces.
Tú tienes un par de hojas secas en la mano, ¿qué piensas de este hecho? ¿Cómo tratas a lo que te ocurre? ¿Cómo te tratas tú?
Es difícil de pensar esto desde ti mismo, porque la misma forma de analizarte ya esta definiendo tu propia actitud. Así que este asunto es complicado. Puedes preguntarle a alguien que te conozca. 0 puedes preguntarle a alguien que veas en la plaza: ¡Oiga!, ¿a usted qué actitud te parece que tengo, así, por mi forma de hacer?

Ya sabes, desde los griegos, eso de conocerse a uno mismo es tarea de toda la vida. Puede no tener nada que ver con el arte, pero sí tiene que ver con la creación. Con determinado enfoque de creación que está ligado al respirar.

¿Qué actitud hay que procurar?

Actitud abierta, actitud de aprendizaje,
actitud atenta.

El asunto es estar abierto, tener capacidad de aprendizaje, mantenerse atento, no sólo sobre determinadas tareas sino como actitud continua Todo el tiempo. Para que tú seas tú. Como respiras,
¿Esto se aprende?
Pues sí, digo yo.
Depende de lo que te impone. De lo que te importes.
Al principio te cansa mucho. Yo espero que con el tiempo se vaya haciendo más fácil. Pero por lo que a mí me pasa... la verdad es que todavía tengo mucho zapping descerebrado.
Te recuperas.
Sigues.

Ejercicio para aprender "¿cómo hacer?":
Haz algo.
Haz algo en lo que se refleje algo tuyo.
Haz algo en lo que se refleje algo tuyo que tenga sentido para ti.
Haz algo en lo que se refleje algo tuyo que tenga sentido para ti y que le guste a las nubes.
Haz algo en lo que se refleje algo tuyo que tenga sentido para ti y que te guste a tu abuela.
Haz algo en lo que se refleje algo tuyo que tenga sentido para ti y que le guste a los que hoy domingo no van a probar bocado.
Ahora, ¿cómo sabes que lo que haces es algo tuyo y no algo de las nubes, de tu abuela o de los que hoy domingo no han probado bocado?
Si no eres capaz de distinguirlo haces bien.

Ejercicio para estudiar la actitud al hacer:
Haz algo.
Plantéate hacer algo que te interesa.
Empieza a hacerlo.
Presta atención a todos los detalles de lo que estas haciendo.
Valora todos esos detalles de manera que, de forma natural, lo que acabas haciendo, no tiene nada que ver con lo que te planteabas hacer.
(Ejercicio para hacer sólo una vez por semana. Por el gusto de aprender, nada más.)

Ejercicio para hacer cosas creativas:
Aunque hayas aprendido en tu vida que eres una persona irrelevante, que eres una mierda pinchada en un palo, que no eres importante, que no sabes, que estás encasquillado, que ya sabes demasiado, que eres demasiado joven, que eres demasiado viejo, que tu vida, realmente, no le importa un pito a nadie, haz tu vida (Por si acaso).

5. Bien. Ahora colocas los brazos abiertos por el respaldo del banco. Echas la cabeza hacia atrás y te das una buena inspiración de aire de parque con arbolitos. Es domingo.
Estamos aprendiendo creatividad con dos narices. La tuya y la mía. Olé. Queda poco para que te deje a tu rollo en esta placita. Vamos a ver una última cuestión de este asunto. Un pequeño detalle.
Todo esto, ¿para qué?
El libro en tus manos, las hojas del parque, el banco en la plaza, el paseo que nos hemos dado, la mañana de domingo, el palabreo que intenta indicar asuntos desconocidos o superconocidos, el esfuerzo, el que mañana sea lunes, el que mañana no sea lunes, el por qué estás tú leyendo este artículo... Si te ha provocado algún ánimo esta lectura, ¿hasta donde va a llegar?, ¿hasta cerrar el libro?, ¿hasta dónde tiene que llegar algo para que signifique algo en su historia?
¿Si hubiera dinero de por medio? ¿Si yo te dijera que por llegar a la última frase de este capítulo te damos 500 pesetas o 5000 pesetas o 50.000 pesetas o 500.000 o 5.000,000 de pesetas, el significado, la importancia, el valor de lo que lees, del tiempo que empleas en leer, cobra sentido?
Cobrar sentido: he ahí el dilema.
¿El único sentido que somos capaces de "cobrar" es el que nos dan en el banco?
Aguantar el tirón de construir tu propio sentido.
Aprender creatividad no es un problema de habilidades técnicas; es un problema de forma de vida. Es un problema de conocimiento interior.
Como dice otro sabio del siglo, ser capaz de interpretar sentido en lo que acontece. El sentido ya no es algo que nos dan. Ya no nos lo creemos, ahora nos lo creamos.
El sentido es algo que tenemos que ser capaces de producir nosotros mismos.
Y es algo que se tiene que producir paso a paso, día a día. Mira, en realidad entiendo bien esta moda de los gimnasios. Schawrzeneger, Stallone y Van Dame, Las personas necesitamos tener mucho fuelle mucha resistencia. Si queremos ser personas, tenemos tareas muy duras para toda la vida.
En las parcelitas de la tierra donde vivimos los cerdos ricos, necesitamos mucha energía para construir sentido cada día. En la mayor parte de la tierra, donde viven los humanos, necesitan mucha energía para sobrevivir por nuestra puta comodidad.

Ya sé que a todo se le ha dado muchas vueltas y no es todo blanco o negro. Pero las bases de las anteriores frases pueden ser lo más verdadero de todo lo que está escrito en este artículo.
Este asunto de la creatividad se define, como casi todo en nuestra cultura, de manera negativa: teniendo en cuenta que se ha desarrollado una civilización en la que pensar por uno mismo ha sido un inconveniente, no comulgar con las normas del poder ha sido un inconveniente, la creatividad es una anormalidad muy especial reservada para los creativos, los estúpidos o los publicitarios atrevidos.
La diferencia entre estas tres tipologías está en el dinero que tengan en el bolsillo, y la presencia o no de úlcera en su estómago.
Pero no nos pongamos dramáticos.
Esto es un libro de creatividad. Venga. Unos coloritos por aquí, un poemita por allá, y todos nos vamos a sentir guay.
¿Cómo se aprende creatividad?
Vamos a hacer unos tallercitos vamos a hacer unas cosas raras, llamamos a los payasetes del arte y ala, ya está resuelto

Amiga y amigo lector: lamento decirte en esta mañana de domingo en medio de esta plaza, que el asunto de la creatividad es una decisión pura y simplemente tuya.
Tan aburrida o no, como cada uno de nosotros mismos.
Todo lo que se enseñe, como mucho, puede resultar ser un agradable entretenimiento.
No se trata de la decisión de aprender a tocar un instrumento o pintar con acuarelas o hacer marionetas Ni tampoco es la cuestión de “ala, todos y todas somos creativos dancemos en corro..."
Creo que se trata de la básica decisión de aguantarse a sí mismo y entenderse como un ser abierto, capaz de seguir aprendiendo cada día. De tener la fuerza de eliminar tapujos, de eliminar horas de televisión, de eliminar dioses o diosas, y de sostenerse a uno mismo. Y de comunicarse, actuar y vivir hasta que te mueras. Puedes juntarte con tus vecinos, con tus colegas, o con el equipo de waterpolo para aprender más, para disfrutar, para tener más fuerza, para construir un comedor, pero nadie te va a ahorrar tu necesaria y cotidiana decisión.

Así que, desde esta placita de domingo, piensa qué quieres hacer: tomarte un cafetito con churros, comprarte el periódico o volverte a casa a seguir durmiendo.
0 mejor, puestos a pedirte un último esfuerzo, guarda silencio. Guarda silencio tranquilamente. Cierra los ojos con fuerza, y que la constelación de chispitas que se te forman detrás de los párpados, te marquen el camino a seguir.

¿No te da la impresión que terminamos donde empezamos? ¿No te da la impresión que estas tantas páginas te han dejado en el mismo lugar donde estabas?

Quizás percibas un aroma.

Un cierto aroma de silencio desde donde acercarte más a tu propia realidad.

TODO ESTO LO PUEDES REALIZAR FACILMENTE
HASTA SIENDO UN NIÑO.
DESPUES RESULTA REALMENTE DIFICIL