Textos de poesía

o algo parecido...

Textos sueltos:

Estos son unas palabras para tí,
pero aunque no se quién eres,
me ayuda mucho suponer que me vas a escuchar.
Siempre estás a un paso de la muerte.
Siempre.
Incluso ahora.
Así que mira a ver dónde pisas.
Mira a ver lo que te ilusiona.

Este día
Está señalado con una equis
En el cielo
Dos aviones se cruzan
Marcando sus líneas de tiza.

La esperanza suele vivir en la imaginación

La riqueza es un problema de valor
Los valores supremos son invisibles.
La posición de tu cuello los determina.

En las distancias aparece la palabra

Porque no estamos pegados,

Porque no somos uno

Por eso los místicos aprecian tanto el silencio.

 

Quien dice silencio

Está mintiendo.

 

Quien dice palangana, también.

Porque no contiene ni una gota de agua.

 

De acuerdo.

Conviene dejarlo claro desde un principio

Ese ligero bamboleo que percibes en el cerebro,

Es sólo aire.

Da igual que digas La selva vegetal infestada de monos

O ese cielo cubierto de estrellas

O las simas marinas con peces fosforescentes, Aquí estamos...

Y esas chispas eléctricas

son tus neuronas invisibles.

 

No nos pongamos melancólicos.

Estamos buscando un tono

Una voz que calme las fieras

Y abra la puerta de la cueva.

O te indique cómo llegar al supermercado.

O te diga que te quiere...

!Ya estamos!

Es que siempre resbalas hacia el mismo sitio.

¿No tienes contrapeso?

En los sueños nos encontraremos,

Con los ojos cerrados

En esa zona real y gaseosa que nos señala

que no solo los ojos mandan.

¿Quién manda aquí?

¿Las manos?,

No.

¿Los pies?

No.

¿El corazón? 

No, no.

¿La piel? 

Sí, sí, por supuesto.

La piel que evita que los huesos se esparzan.

Claro.

Las experiencias breves.

La dimensión de las experiencias breves viene determinada

Por el hábito de intentar definir siempre,

Un principio y un final.

Si no tuviéramos esta manía,

las experiencias podrían relacionarse más

y tener mayor duración.

Levantarse no estaría tan lejos de ducharse,

ducharse estaría más vinculado con desayunar

y coger el autobús llevaría trazas de magdalena.

Nuestra conciencia entendería mejor a nuestro cuerpo.